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Robot Delectrical nació en un banco de trabajo de Buenos Aires, entre un multímetro prestado y una estación de soldado que humeaba más de lo recomendable. No somos un medio que mira la electrónica desde afuera: cada número se prueba en el banco antes de imprimirse, y los errores de diagnóstico que cometemos terminan convertidos en notas al pie.
Escribimos para quien repara su propio lavarropas un sábado a la tarde, para el técnico que atiende microondas en el barrio y para el estudiante que recién descubre que un ESP32 puede prender las luces del pasillo. El tono es directo, sin humo: si un componente se comporta mal, lo decimos con el nombre del componente y la forma de medirlo.
Nuestro compromiso es simple: que cada tutorial se pueda seguir con herramientas accesibles y que nadie se quede con la duda de si el problema era el triac o el optoacoplador. Por eso incluimos diagramas vectoriales claros, fotos macro de las placas reales y una sección de seguridad eléctrica que no se saltea nunca.
Robot Delectrical nace de un taller de Palermo donde las placas quemadas no se tiran: se estudian, se miden y se documentan.
Cada número arranca con el mismo criterio: medir, aislar el componente fallado y recién entonces decidir si se cambia o se repara. Los tutoriales de lavarropas y microondas se arman sobre fallas reales, con lecturas de multímetro y diagramas que se pueden seguir en la mesa de trabajo.
Ningún proyecto se publica sin su apartado de riesgos: descarga de capacitores, aislamiento de alta tensión, uso correcto de la estación de soldado. La idea es que un aficionado aprenda a reparar sin ponerse en peligro ni dañar el equipo.
Las guías de Arduino y ESP32 se escriben pensando en los componentes que se consiguen en Buenos Aires, con precios de referencia y alternativas de proveedores. También entrevistamos a reparadores y makers del barrio para que el saber circule y no quede encerrado en un manual.
Queremos que el lector termine el año con dos o tres electrodomésticos reparados por sus propios medios y con la confianza para encarar el siguiente desafío. Cada plano de montaje y cada análisis de componentes suma una habilidad concreta que se nota en la casa y en el taller.
2016 — Primer número impreso en fotocopias, distribuido en dos talleres de reparación de Palermo. La tirada fue de 40 ejemplares y se agotó en diez días.
2018 — Incorporamos diagramas vectoriales propios para placas de lavarropas y microondas. Dejamos de depender de manuales genéricos y empezamos a medir cada componente en banco.
2020 — Lanzamos el primer taller online de diagnóstico con multímetro. Participaron 120 personas, la mayoría técnicos de electrodomésticos del conurbano bonaerense.
2022 — Abrimos la sección de robótica educativa con proyectos de Arduino y ESP32. Cada mes publicamos un plano de montaje y el código fuente comentado.
2024 — Superamos los 4.000 suscriptores y armamos una red de entrevistas con makers de Córdoba, Rosario y Mendoza. La revista sigue siendo independiente y sin publicidad de marcas.
2025 — Rediseñamos la edición digital con fichas técnicas descargables y un archivo histórico de todos los números anteriores.
Cada etapa de la revista se construyó alrededor de una decisión concreta: medir con instrumentos reales, documentar el error y compartir el procedimiento completo. No publicamos recetas mágicas ni promesas de reparación en cinco minutos. Mostramos la falla, el componente dañado y la forma de verificarlo con un multímetro o una estación de soldado.
La historia de Robot Delectrical se cuenta en fechas concretas: cada número, cada guía de reparación y cada entrevista a un maker local dejó una marca en el camino. Este es el recorrido que nos trajo hasta acá.
Arrancamos con una tirada de 200 ejemplares fotocopiados, centrados en fallas de placas de lavarropas. El diagnóstico de un relé quemado en un LG WA-650 fue el tutorial estrella, y la respuesta de los lectores nos confirmó que había demanda de contenido práctico y sin vueltas.
Sumamos el primer proyecto con Arduino Uno: un semáforo peatonal con sensores de presencia. La guía incluía el diagrama de conexión, el código comentado línea por línea y una lista de errores comunes al soldar los pines. Fue el número más descargado de ese año.
Lanzamos la versión web con archivo descargable de todos los números anteriores. La entrevista a una técnica reparadora de microondas de Villa Crespo superó las 12.000 lecturas en la primera semana y nos mostró que el público quería voces reales del oficio, no solo manuales.
Abrimos el espacio físico en la dirección actual para dictar cursos de estaciones de soldado y medición con multímetro. Cada taller terminaba con una sesión de diagnóstico abierta: los asistentes traían sus electrodomésticos averiados y resolvíamos las fallas en vivo.
Publicamos la primera guía completa de automatización con ESP32, pensada para quienes nunca programaron. El proyecto de control de riego por wifi se convirtió en el más replicado por lectores, con más de 40 fotos de montajes terminados enviadas desde todo el país.
Formalizamos la sección de entrevistas a makers locales, con perfiles de reparadores de Bahía Blanca, Córdoba y Mendoza. Cada mes publicamos un circuito impreso diseñado por un lector, con el análisis de sus decisiones de layout y los errores que evitó.